Creo en la perfección del Universo. Creo firmemente que merezco formar parte de la armonía universal.
Merezco disfrutar una vida de armonía y ésta me hará poder servir a otros y nada me será imposible.
Te sugiero que copies este lema en una pequeña tarjeta y lo tengas a mano para que puedas repetirlo como mínimo siete veces al día. Después de siete días, el lema vendrá a tu mente en los momentos más apropiados y tu lo repetirás con convicción porque ya habrás comenzado a recibir sus beneficios.
Verás entonces cómo la armonía se verá reflejada poco a poco en todo lo que conforma tu vida. Todos los que te rodean notarán la luz que, como todas las perfectas creaciones de la naturaleza, has comenzado a proyectar.
Al enfrentar la vida con esta nueva actitud, comenzarás a recibir muchas evidencias de que ésta es la forma de alcanzar realmente la perfección universal que está por encima de toda concepción material. Tu convicción es el poder que te llevará de una realización a otra.
![]()
Ciertamente, al llegar a este capítulo con toda seguridad has comenzado a descubrir que todo tiene una nueva forma y un mejor color, y desde luego te habrás convertido ya en un defensor de tu propia armonía.
Como todos los cambios importantes y auténticos que deseemos hacer en la vida, éste ha comenzado desde dentro de tí. Estás alcanzando tu propia armonía y sientes ahora la inquietud de llevarla a todo lo que te rodea. Este será un proceso gradual que llenará tu vida y la de los tuyos de sorprendentes resultados.
![]()
De hecho, tú ya eras armonía, desde el día que tus padres te engendraron, tus células han estado en constante armonía, tus órganos todos funcionan en armonía unos con otros, armonía que algunas veces se rompe por circunstancias casi siempre involuntarias pero aún así, en no pocos casos causadas por nosotros mismos.
Esos aproximadamente siete billones de células (seven thousand billion cells) más las que se acumulen esta semana, están en constante actividad.
Tu corazón (apasionado o no), late espontáneamente en promedio más de cien mil veces cada día, ¡casi treinta y siete millones de veces al año!, gracias a que tu cerebro genera ese mismo número de impulsos eléctricos. Eres un verdadero milagro de armonía, por eso te resultará fácil ejercer ésta en todo lo que haces, en todo lo que piensas.
Ahora comencemos a enfrentar algunos aspectos que mejorarán sin duda tu armonía con el universo...
Revisa tu vocabulario: La comunicación en todas sus formas, representa un aspecto importantísimo en el estable-cimiento de la armonía. En no pocos casos, la falta de claridad o de corrección de nuestro vocabulario puede estar ocasionando deficiencias en esta área.
Al hablar de corrección del vocabulario debemos tomar en consideración varios aspectos: El primero es de gran valor:
Se debe utilizar un lenguaje sencillo, claro y específico, sin tratar de lucirnos, sino más bien de explicarnos sin dejar dudas en quienes reciben la comunicación.
Otro concepto de la corrección es el que se refiere a un hábito, por cierto demasiado extendido en la actualidad, aún entre las damas.
Se trata del hábito de emplear palabras ofensivas o procaces, como para darle un mayor énfasis o sabor a nuestros relatos. Si lo que buscamos es que nuestra comunicación proyecte verdadera armonía, necesariamente deberemos hacer cambios a este respeto, ¿no crees?
Ahora otros aspectos un poco más externos:
Revisa tu guardarropa, descubre con toda serenidad aquellas prendas que ya no te gustan o que te traen recuerdos poco agradables, ponlas en bolsas de plástico y guárdalas donde no te estorben, conteniendo un mensaje que te indique la fecha en que las empacaste. Si logras sobrevivir sin usarlas durante un año, eso significa que ya no las necesitas; pasado ese plazo, regálalas a alguna congregación cristiana para que las distribuyan entre personas que las necesiten. Esto resulta más conveniente que dárselas a personas que conoces, pues seguramente estarías volviendo a verlas con frecuencia (las prendas).
Ahora revisa tus pertenencias, tanto las que tienes en casa como esas que cargas para todos lados; las damas pudieran traer en el bolso varios artículos que pueden no ser apropiados para su armonía, y los hombres, ni se diga. Así es que comenzaremos por eliminar de todas partes todo lo que nos puede representar recuerdos y hábitos negativos:
Localiza por favor todos los Cigarros, Ceniceros, Botellas de Licor u otras substancias y cualquier otro artículo o material que no sólo no es necesario para vivir con armonía, sino que puede ayudar a destruirla. Yo sé muy bien que puedo estar tocando algunas fibras delicadas para ciertas personas que preferirán no aceptar esta parte, pero aquí resulta por demás oportuno que yo les platique que, durante muchos años, fuí bebedor y fumador empedernido, de hecho soy un alcohólico orgullosamente recuperado hace ya casi veinte años, y debo asegurarles que en todo aquél tiempo, (mis años negros como yo los llamo), no recuerdo haber alcanzado ni el más pequeño grado de armonía. Vaya mi voto de confianza y eterno agradecimiento a AA, la gente que salva vidas, y a mis seres queridos que me dieron apoyo oportuno.
Automóvil...
![]()
Nuestro automóvil también deberá pasar revista, recomiendo que si los ceniceros del mismo han sido alguna vez usados para su nefasto objetivo, los deberemos sacar y lavar muy bién para poder quitarles su desagradable y dañino olor, ya que se ha comprobado que continúa intoxicándonos por varios meses. Logrado lo anterior, coloquemos en ellos algunas pastillas de dulce, monedas sueltas o llaves o cualquier artículo que nos pueda ser de utilidad tener a mano. Esto nos servirá de recordatorio de que ya no fumamos, ni permitiremos que nadie fume a bordo, pues estaría deteriorando nuestro medio ambiente, y eso no es aceptable pues vá en contra de nuestra armonía. (Ver las características del conductor armonioso en Armonía en la Sociedad)
Otro aspecto vital en que se ve constantemente amenazada nuestra armonía, es la alimentación, que afecta el equilibrio necesario para conservar una buena salud. En este terreno se hace conveniente conocer algunos fundamentos científicos. Se ha comprobado por ejemplo que la dentadura del ser humano y todo su aparato digestivo, son perfectos para el consumo de toda clase de alimentos de origen vegetal, tanto crudos como cocidos, no así para el consumo de carnes.
También se ha analizado que el consumo de productos cárnicos ocasiona propensión a un comportamiento de mayor agresividad negativa amén de un sin número de enfermedades, cáncer intestinal incluido. Todo lo anterior sin contar con que muchos de los productos industrializados de carne incluyen ingredientes que seguramente no comeríamos por voluntad propia, y que son poco útiles para nuestra salud y nutrición, tales como: huesos, visceras y desechos intestinales de los mismos animales, harinas de madera, gelatinas, plásticos, grasas y otras bellezas.
De lo anterior deducimos la conveniencia de recurrir a alternativas de regímenes alimenticios de orientación naturista que además de ser mucho más económicos y accesibles, contribuyen a conservar nuestra salud en mejores condiciones. Este puede y debe ser un cambio gradual, recuerda que todo debe ser armonía, eliminando primero, por ejemplo, las llamadas carnes rojas o sean las de res y cerdo.
![]()
Y si de salud se trata, será conveniente que abandonemos la práctica de autorrecetarnos medicamentos de todo tipo, en especial los muy peligrosos antibióticos que en no pocos casos deterioran severamente la salud. Mi sugerencia muy personal es de acercarse a algún buen médico naturista u homeópata que nos recomienden, quien nos orientará para conservar y/o recuperar la salud mediante recursos no químicos ni sintéticos.
Todo el contenido de este libro puede ser reproducido libremente
a condición de que no se vendan sus copias, sino se regalen, y en toda impresión se
le dé crédito al autor: Enrique Mora y al sitio de Internet TPMonLine.com
©Enrique Mora 1999Sus críticas y comentarios serán siempre tomados en cuenta.
Visitantes:
Vínculos a:
TPMonLine.com
ManagementThroughLeadership
PapaKaizen.com
Articles MenuEsta página se editó en:
08/01/08 17:30
![]()