De la Revista Manufactura Noviembre 28, 2007
Desde los orígenes de la vida la
comunicación ha estado y seguirá presente en toda actividad.
Todos los animales la usamos en menor o mayor grado. Es el método
por excelencia para conseguir todo lo que necesitamos.
Desgraciadamente, la habilidad de
comunicarnos tiene cierto grado de dificultad y la mayoría de
las personas “le dan la vuelta” y evitan enfrentar esas
dificultades. Obviamente los mejores comunicadores son más
proclives a tener éxito que aquéllos que prefieren no
desarrollar esa vital habilidad.
La buena noticia es que, con los
recientes cambios en los estilos gerenciales, hoy la comunicación
se ha simplificado muchísimo; se han roto las excesivas
formalidades que eran un requisito en el pasado.
Esto nos permite ser comunicadores más
efectivos con mucho menor esfuerzo.
Hablando de las nuevas tendencias
gerenciales, es vital que las empresas comiencen ya a romper las
barreras de la “información privilegiada” y la “discreción”
con que en el pasado se manejaba la información más importante
de las compañías.
Puede ser información estratégica,
técnica, financiera y de todo tipo, lo importante es reconocer
que, a menos que la información se comparta, no produce ningún
efecto.
Aquellos enunciados alegóricos de
“visión” y “misión” de las empresas que la mayoría no
podía comprender, están moviéndose en la dirección correcta,
y no pocas firmas hacen una invitación a todos sus empleados a
reescribir tales enunciados para que estos tengan un verdadero
significado para todos los integrantes de la organización.
Es indispensable que todo elemento
gerencial se percate de esta nueva realidad y se eliminen de
inmediato las barreras que han estado impidiendo el flujo de la
información.
Hace unos años en una de mis
conferencias en esta materia, un participante me preguntó: ¿Qué
es lo que debo comunicar? La respuesta fue simple y realista:
Todo. Entonces preguntó: ¿A quién le debo comunicar todo? La
respuesta categórica fue: A todos. Finalmente, dijo: ¿Cuándo
se debe hacer la comunicación? Respondí: A la mayor brevedad
posible. Insistió: ¿Y cómo debe hacerse? Dije: De la manera más
sencilla y comprensible.
Con gran alegría me encontré con
que un extraordinario alto directivo mexicano: Isidoro Mata, al
recibir su reconocimiento como el “Manufacturero del Año
2007” manifestó que una importante característica de la
avanzada normatividad gerencial en su fábrica, es el hecho que
todos los días, todos los empleados de la empresa reciben la
información clara de la situación económica y toda clase de
datos de nuevas operaciones, contratos, reclamaciones de
clientes y proveedores, etcétera.
Nada hay nada “oculto” para los
empleados acerca de la situación diaria de la empresa.
Los beneficios de esta comunicación
abierta son incalculables. Veamos solamente algunos de ellos:
- Los trabajadores de todos los
niveles sienten que son una parte importante de la empresa
(como en realidad sucede).
- En más de una ocasión se puede
despertar la creatividad para resolver algún problema y la
idea puede venir de quien menos se imagina uno.
- Se crea un ambiente de equipo y se
fomenta mayor afluencia de comunicación de todo tipo que
mejora el funcionamiento de la organización.
- La imagen del grupo gerencial
crece enormemente.
- Aumenta la confianza en las áreas.
- Hay mayor certidumbre del presente
y el futuro de la compañía.
El autor es consultor en Estados
Unidos y ofrece servicios en varios sitios web (www.tpmonline.com y www.papakaizen.com).
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