
Uno de los grandes
problemas en la puesta en marcha de estas disciplinas; ya sea TPM o
cualquiera otra estrategia, es que a la hora de la verdad, el proceso no
llega a consumarse y el esfuerzo se diluye y se pierde. Esto puede tener
peores consecuencias que si nunca hubiésemos iniciado el esfuerzo.
Hemos encontrado este caso
como una fuente común de frustración en una gran cantidad de empresas
cuando llegamos a prestar nuestros servicios. Sucede que ya hay una idea
equivocada de que basta con tener a unas cuantas personas entrenadas en
estas disciplinas, (generalmente "supervisores" o "gerentes
medios" que todavía están en el período antiguo de gerencia en que
consideran que su función es de "jefes"). La realidad es que
algunas de esas personas no le ponen suficiente interés a esto porque
sienten que con la implementación van a perder el poder. La verdad es que sí,
van a perder el poder de ordenar, pero para los que se ponen atentos a
convertirse en verdaderos líderes, van a adquirir el nuevo poder que llega
con el espontáneo respeto y admiración de la gente, libre de
confrontaciones.
El proceso es relativamente
simple, quizás es por eso que muchas veces se nos pueden olvidar los puntos
clave que son indispensables para tener éxito.
Los pasos son relativamente
fáciles de seguir:
1) Nunca incluir a la gente
en los proyectos por mandato. Se debe hacer una invitación o convocatoria y
solamente aceptar a aquéllas personas que muestran interés por aprender
estas tecnologías avanzadas de productividad.
2) Hacer una mezcla
apropiada de operadores, mantenedores, líderes (antes llamados supervisores),
ingenieros, etc.
3) Desarrollar una atmósfera
de auténtico liderazgo donde la gente coopera por su propia voluntad de ser
parte del éxito.
4) Propiciar el
entrenamiento cruzado para que todos aprendan de todos.
5) Generar un ambiente de
Motivación y Entusiasmo.
6) Hacer constante
reconocimiento de las ideas de la gente.
7) Escuchar a todos con
atención y poner en práctica su creatividad e ingenuidad en mínimas o
grandes mejoras al proceso, área de trabajo, equipo, instalaciones, e
incluso al producto.
8) Cerrar cada evento
asegurándose que cada persona aprendió algo, sintió gran satisfacción
por lo logrado y lo expresó libremente en la presentación a la gerencia.
9) Asegurarse que la
gerencia reconozca estas mejoras y se comprometa ahí mismo a seguir
apoyando la mejora continua.
Cualquiera de estos puntos
que no se esté llevando a cabo puede significar el origen del fracaso de
todo esfuerzo y por ende, desperdicio de los recursos empleados.
Estamos preparados para
ayudarle a retomar control y hacer suyo el Poder Kaizén.
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