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Enrique Mora
Los rodamientos han
sido, sin duda,
un elemento clave en el progreso que hoy disfrutamos. Su deterioro, sin embargo, es causa
de más del 50% de los problemas en el mundo industrial. Las causas de esas fallas y
deterioros, pueden ser prevenidas o al menos retardadas en varias
formas. Desde luego la
lubricación es un recurso muy importante y el más conocido, aplicado y en no pocos
casos, ignorado. Las brigadas de mantenimiento en todo el mundo enfocan la mayor parte de
sus esfuerzos a mantener el equipo trabajando. Una de las estrategias para lograr este
objetivo consiste en tener disponibles motores, reductores y otros elementos rotativos de
repuesto. El almacenaje de éstos, no se considera la cosa más
importante. Cualquier
lugar está bien, mientras estén protegidos de la lluvia y otras
calamidades, pero no es
frecuente que la vibración sea tomada en cuenta. En muchos casos son almacenados en
estanterías cerca de tráfico o máquinas que causan vibraciones desde moderadas hasta
muy altas. Esa vibración es un enemigo invisible de los rodamientos.
Piénselo, Cuando un rodamiento es
lubricado, una película protectora de lubricante cubre uniformemente la superficie de las
pistas y de los elementos rodantes como balines, agujas o rodillos. Mientras están en
movimiento, cualquiera que sea la velocidad, la película de lubricante está siendo
constantemente renovada de tal manera que no haya contacto de metal-con-metal.
Pero, cuando la rotación se
detiene,
el peso de rotores, flechas, etc. descansa en los rodamientos, y el lubricante es
expulsado por las partes metálicas hasta que se tocan metal-con-metal, las pistas y los
elementos rodantes. No solo esto, sino que cada vez que exista una
vibración, se
ocasionará un golpe seco en un punto o línea determinados de sus superficies. Es como un
pequeño martillo golpeando la superficie de acero (especialmente las
pistas) causando hendeduras. Esto se ha podido comprobar en análisis
microscópicos. Más tarde, cuando
los rodamientos vuelven a trabajar, esas superficies ya no están tan perfectas como
antes, los rodamientos comienzan a "brincar" y se eleva la temperatura cada vez
que los rodillos o balas caen en esas ranuras u hoyitos, hasta que la fricción
aumenta al punto de destrucción.
Si por casualidad usted tiene en su
planta repuestos de dispositivos rotatorios como los antes mencionados, usted puede evitar
este efecto llamado "false brinelling" o "endurecimiento falso". Haga
que las personas encargadas del almacenamiento, giren las flechas unas dos o tres vueltas
cada semana. Existen unas etiquetas, usted también puede fabricar las
suyas, que se
colocan en el extremo de la flecha. Estas etiquetas redondas están divididas en sectores
de distinto color. Haga que la persona a cargo de esa tarea gire la flecha dos o tres
vueltas y haga que el color "A" quede en la parte alta (las 12:00
hs). La
siguiente semana tras dos o tres vueltas, el color "B" debe quedar
arriba, y así
sucesivamente con los colores "C" y "D". Cada
semana, todos los
rotores tendrán el mismo nuevo color apuntando hacia arriba. Su empresa estará ahorrando
mucho tiempo y dinero por haberlo hecho. Muchos componentes de repuesto resultan dañados
a las pocas semanas de instalados solo por este fenómeno.
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