
| Basado
en las experiencias y observaciones que hizo en los EEUU Seiichi
Nakajima, el
TPM fue inventado e implementado por Nippondenso (el proveedor de la arneses
eléctricos de
Toyota). Se introdujo casi inmediatamente por la familia Toyoda en
el Sistema Toyota de Producción en los 1970s,y tiene vida propia,
ya que es una disciplina de Mejora Continua. Fué hasta 1988
cuando Seiichi Nakajima publicó sus libros de TPM en inglés, que
el proceso de TPM empezó en algunas fábricas Occidentales.
Ahora, está evolucionando en TPR. |
A
través de los 50+ años que he estado envuelto en los ambientes
industriales, el único factor constante en todo momento ha sido el
Cambio. Así que no es sorprendente que algunas de las estrategias de
Mejora Continua se vean ahora de una manera diferente. La competencia para
todos los fabricantes se ha redefinido y constantemente están surgiendo
nuevas maneras de hacer las cosas.
En
el medio de la consultoría, enfrentamos también constantemente con la
necesidad por la evolución. El TPM se ha enriquecido a través del
tiempo, y es ya no se enfoca exclusivamente en el buen estado y conservación
del equipo. Hoy se toma también en consideración la productividad,
rentabilidad, y desempeño de la gerencia en un nuevo concepto llamado TPR
o “Confiabilidad Total del Proceso”.
A
la fórmula de OEE tradicional está agregándose ahora un nuevo factor:
la "Utilización de Disponibilidad”. Con ésto, no sólo tenemos
una medida de la Disponibilidad, Rendimiento, y Eficacia de la máquina,
pero también valoramos la habilidad gerencial de la planta para utilizar
el equipo al máximo nivel de sus capacidades.
Durante
muchos años he estado combinando con la aplicación de TPM la
indispensable culturización gerencial ya que sin esa sinergia, los
efectos de una implementación desaparecerían casi inmediatamente. TPR
establece esta sinergia en sí mismo y ayuda a las compañías a disfrutar
un aprovechamiento superior, y más perdurable luego del proceso de
implementación. La gerencia alcanza un conocimiento más claro de su
responsabilidad para lograr que los esfuerzos fructifiquen. La relación
con sus asociados en el piso mejora notablemente y se crea el ambiente de
cooperación necesario para producir más calidad y cantidad. La planta se
hace más cómoda para todos y se ve bien a los ojos de los visitantes,
sobre todo clientes. Es una situación de ganar-ganar para todos.
En
el pasado, TPM era un programa dónde los esfuerzos se ponían en los
hombros de los empleados, algunas veces, había tanta confusión que se
enviaba sólo a personas de mantenimiento al entrenamiento y los
resultados eran normalmente sólo cosméticos o superficiales. En los
mejores casos veíamos algún compromiso del equipo gerencial, pero todavía
se sentirían aislados de la responsabilidad necesaria para tener éxito
en la implementación.
La
implementación del TPR será un proceso más "intrusivo". No más
el equipo de alta dirección podrá ignorar lo que está haciéndose.
Ellos todos necesitarán involucrarse en los proyectos. ¿La recompensa?
Un mejor “Retorno de la Inversión” de cada proyecto y un nuevo nivel
de compromiso de todos.
Una
actitud de auténtico liderazgo traerá la innovadora cultura del TPR a
cada área de la organización. No sólo se enfocará en los procesos típicos
de transformación que tienen lugar en la planta industrial, pero también
en lo administrativo y gerencial. De hoy en adelante, continuaremos la
publicación de artículos alrededor de este nuevo concepto. Siéntase
libre de hacernos cualquier pregunta.
|